viernes, 5 de septiembre de 2008

Predicacicón Responsable


Cuando alguien sube al pulpito y no expone fielmente la Palabra de Dios a la congregación sino que expone su propio pensamiento, imponiendo al texto un sentido que no tiene, está negando a la iglesia la posibilidad de conocer cuál es la voluntad de Dios para ellos. Ni es fiel a la Escritura ni es fiel a la iglesia que lo está escuchando pensando que va a oír Palabra de Dios.
Una de las tragedias más grandes del pulpito contemporáneo en todo el mundo es que la Palabra de Dios escasea, la palabra del hombre abunda y la iglesia agoniza de hambre mientras se ilusiona degustando una comida light, atractivamente preparadas pero altamente contaminada.
Muy probablemente una de las principales razones por las cuales muchos creyentes son débiles e inmaduros es que sus lideres han sustituido la auténtica Palabra de Dios por arengas humanistas o declaraciones filosóficas para hacer que las personas se sientan bien o tengan un pensamiento positivo y optimista. Mientras la gente escuche lo que quiere oír, no escuchará lo que Dios les quiere decir. Los pecados no serán confrontados, no habrá autentica confesión, la santidad no será el norte y la piedad personal quedará como un sueño inalcanzable. Los templos continuarán llenos de personas, pero el reino de Dios seguirá escaso de auténticos discípulos de Cristo.

1 comentario:

Peter and Sharon McMillan dijo...

Excelente Samuel, estoy de acuerdo
Pedro McMillan